Halloween en el colegio
El viernes 30 de octubre el colegio se llenará de calabazas, disfraces, historias misteriosas y muchas ganas de pasarlo bien. La celebración de Halloween llega como una oportunidad para aprender, convivir y disfrutar de una jornada diferente dentro del entorno escolar.

Disfraces pensados para el colegio
Los disfraces serán bienvenidos, siempre que permitan pasar una mañana cómoda y segura. El colegio es un espacio de aprendizaje, movimiento y convivencia, así que conviene escoger opciones prácticas.
Un buen disfraz escolar debería cumplir varias condiciones:
Permitir caminar, sentarse y jugar sin dificultad.
No incluir objetos peligrosos, punzantes o demasiado rígidos.
Evitar máscaras completas que dificulten la visión o la respiración.
Ser cómodo para ir al baño y participar en clase.
No asustar de forma excesiva al alumnado más pequeño.
Respetar a todas las culturas, personas y sensibilidades.
No hace falta comprar un disfraz nuevo. Muchas veces, los mejores disfraces salen de prendas que ya hay en casa.
También se puede optar por detalles pequeños. Un broche de calabaza, unos calcetines divertidos, una camiseta temática o un sombrero pueden funcionar muy bien. Participar no tiene por qué implicar un gran gasto ni una preparación complicada.



